Profunda, en cuanto a los contenidos y reflexiones manifestadas por los participantes, resultó la presentación en la Ciudad de México del libro "La tarde perfecta", del empresario Simón Casas, emotivo evento que tuvo lugar anoche en la biblioteca de la Fundación Miguel Alemán.
La obra describe de forma muy detallada aquella magnífica e histórica corrida del 16 de septiembre de 2012, cuando José Tomás se encerró con seis toros en el Coliseo de Nimes, Francia, imponente coso cuya empresa corre a cargo precisamente de Simón Casas. El prólogo es obra del cantante argentino Andrés Calamaro, aficionado y defensor de la Fiesta.
Además del autor, en el evento -organizado por la Peña 432 y este nuestro portal Al Toro México- se contó con la presencia del periodista y escritor Rafael Loret de Mola, el periodista Pablo Carrillo y Roberto Ruy Sánchez, miembro de la peña antes mencionada.
Al inicio, se proyectó un video con palabras de Juan Antonio de Labra, que no pudo asistir por encontrarse en Ecuador. De Labra se disculpó por su ausencia y manifestó la importancia de la obra que hoy se presentó, la cual se enmarca en el relato de la tarde de una figura de época.
Roberto Ruy recordó las aventuras de los miembros de la Peña 432 que viajaron a Nimes para poder estar presente aquella tarde de la encerrona de José Tomás. Además, presentó un video con escenas de la corrida y varias fotografías de todos aquellos compañeros que disfrutaron la corrida.
Durante su intervención, Pablo Carrillo recordó aquella tarde del 24 de abril de 2010, cuando "Nevegante", de Pepe Garfias, estuvo a punto de arrebatarle la vida a José Tomás. Compartió las experiencias angustiantes que vivió aquel día en la Monumental de Aguascalientes, ligando las sensaciones con las que, dos años después, surgieron en aquella "tarde perfecta" de Nimes.
Efusivo, Loret de Mola hizo un recuerdo de aquel día de 2008 cuando José Tomás triunfó rotundamente en Las Ventas de Madrid y sufrió tres cornadas. Al preguntarse las diferencias con la corrida de Nimes, expresó: "La diferencia es que, en la de Nimes... José Tomás ya llevaba sangre mexicana".
Asimismo, destacó la genialidad de José Tomás y el hecho de ser un torero que motiva a los aficionados a viajar muchos kilómetros para irlo a ver. Afirmó que, en lo personal, no piensa perderse ni una corrida del torero de Galapagar.
Simón Casas comentó sobre la forma en la que se fue gestando la encerrona de Nimes. En su disertación, puso sobre la mesa que José Tomás es un artista ya que deja memorias, deja obras, como la del 16 de septiembre de 2012, que permanecen en la mente de la gente y ocupan un lugar en la eternidad.
Explicó que él se considera más un "productor de arte" que empresario taurino, y expresó que, cuando dejé su actividad, dedicará el tiempo a aprender a escribir. Filosofando sobre el arte y la fiesta, Casas dijo que los antitaurinos nunca podrán entendernos, pues su mecanismo es buscar respuestas cuando el arte se basa en preguntas. Reflexionó sobre los cambios que se dan en las sociedades y en este sentido dijo que la misma sociedad se modifica y que es posible que la Fiesta pueda dejar de existir, pero como algo natural, aunque es preciso defenderla.
Tras compartir conceptos, el autor dedicó bastante tiempo a firmar libros, que estuvieron a la venta en el mismo evento, mientras que los asistentes compartieron un vino de honor y sabrosos bocadillos, continuando la charla de toros y toreros.
Entre los asistentes se encontraban varios integrantes de la peña, como Adolfo Martínez Urquidi, ganaderos como Sergio Hernández Weber y matadores de toros como Roberto Fernández "El Quitos", Antonio Vega y Antonio Urrutia, además del bibliófilo Octavio Lagunes, miembros de la prensa y aficionados en general.