Muy buena entrada la noche del jueves en la Universidad Panamericana, campus Guadalajara, para asistir a un evento organizado por la A.C. Jalisco por Su Cultura y sus Tradiciones. Le velada fue auspiciada por, Casa Toreros, la empresa Espectáculos Taurinos de Jalisco y patrocinado por diversas firmas comerciales
Aunque se anunció una conferencia del periodista Luis Niño de Rivera, nada más abrirse de capa, quien fuera clavadista olímpico, novillero y ahora un destacado miembro del ámbito financiero de México, ofreció un debate del cual, como en todos los debates, "seguramente brotarán las ideas", porque decía: “Estamos en una Universidad, la Panamericana, que tiene un gran prestigio en México. Y a las Universidades asisten los jóvenes":
Su exposición giró alrededor de dos ejes: Herramientas para argumentar frente a un anti taurino y ¿Qué está pasando y qué hacer? para que la fiesta de nuestro país, a través de los profesionales prospere.
Datos duros: cada año se llevan a cabo, aproximadamente mil festejos taurinos; operan alrededor de 50 empresas; existen 276 “proveedores” (ganaderos); 82,200 hectáreas se utilizan para la crianza del toro bravo, en 24 estados; existen sesenta mil cabezas de ese ganado, con una profundidad genética ancestral. En el aspecto jurídico están consagrados en la Constitución, los derechos a la cultura, a la libre expresión, a la libertad de acceder a un trabajo dentro de la ley.
Respecto del segundo eje plantea que es importante que los profesionales del toreo "acaben por sentirse integrados a una industria", porque "no nos damos a respetar como empresas serias y sólo nos falta la convicción de ser profesionales".
Al final, se dio un debate muy enfocado por la nutrida asistencia de jóvenes, fundamentalmente a la forma de cómo integrarse a una cultura que requiere de una gran exigencia como participante. Como debe ser, durante el desarrollo fue servido un brindis de honor.