Antonio Romero, primer espada
Platerito se encontró un buen toro
Soberbio inicio de faena de rodillas
Trazo preciso y muleta llevada con armonía
El olé de su gente como fondo de un sueño
Un berrendo alunarado, hierro de Guadiana
El juez concede el indulto
De regreso a los potreros
Héctor Saucedo y Platerito en la vuelta
Las chicuelinas de Luis Ignacio
Indultó a "Bonito" y salió en volandas