El ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano, líder histórico de los movimientos políticos de la izquierda mexicana, precursor de la transición democrática del país, era aficionado a los toros por convicción propia, amén de poseer un abolengo familiar de primer orden que lo mantuvo cercano a la Fiesta Brava.
Su antecedente directo fue su tío Dámaso Cárdenas del Río, que fundó la ganadería de El Junco, en el municipio de Jiquilpan, Michoacán, con vacas y sementales de San Mateo. Bajo su tutela comenzó a lidiar a partir de 1944 y en 1955, agregaron vacas de Jesús Cabrera que, en su momento, ligaron de maravilla.
En la década de los años 60 don Dámaso vendió la propiedad y el ganado a la familia Ochoa, en lo que derivaron las fracciones de Viuda de Fernández y El Romeral. En su etapa como gobernador de Michoacán en el período de 1980-1986, el Ingeniero Cárdenas, apoyó de manera decidida a la Fiesta en el estado.
"Cuauhtémoc era muy aficionado, incluso yo lo vi torear alguna vez en una ganadería. Su idea era que Michoacán fuera punta de lanza en el tema taurino y le propuso al doctor Marco Antonio Ramírez que se iniciara como empresario y ahí comenzó un largo y fructífero camino", comentó Julio Téllez García.
Fraguó especial amistad con el singular novillero Fernando Corral "Corralito", a quien protegió e incluso impulsó para que se presentara en la Plaza México. Para tal efecto, Cárdenas Solórzano , se reunió de manera personal acompañado del doctor Alfonso Gaona, Pepe Alameda y el propio Julio Téllez.
"El Ingeniero quería que Corralito tomará la alternativa, ya habíamos contratado al maestro Antoñete que había aceptado con mucho gusto. El doctor Gaona, también estaba de acuerdo, y cuando fuimos a darle la noticia a Corralito, con su montón de años sólo nos dijo: "tranquilos muchachos, todavía no es tiempo...", agregó Téllez .
Un polémico brindis en La México
Se recuerda su asistencia a la Plaza México, la tarde del domingo 8 de noviembre de 1998, ya cuando había sido elegido como el primer gobernador del Distrito Federal de la izquierda que fue objeto de un sufragio, y que comenzó a gobernar el 5 de diciembre del año anterior.
Estaba sentado en el Primer Tendido de Sombra, como cualquier aficionado, y Federico Pizarro le brindó el primer toro de su lote, lo que produjo una sonora y hasta incómoda rechifla, por incomprensible. A partir de ese momento la corrida y el ánimo del público se trastocó por completo. Ese día, Pizarro le confirmó la alternativa a Miguel Abellán, con Fernando Ochoa como testigo, con toros de Teófilo Gómez.
Durante el año 2019, Cárdenas concedió una entrevista al periodista Gustavo Mares ya pregunta expresa sobre la Fiesta, aseveró: "No sé si sea romántica la postura de pensar que la Fiesta Brava sea un ejemplo de vida, pero si es un ejemplo la forma en que los toreros se arriesgan, pensando claro en que no haya manipulación de los toros".
Sus ideas políticas quedaron plasmadas en varios libros, donde su honorabilidad le granjeó el respeto reconocimiento unánime sin importar el signo ideológico. Un aficionado que expresó su afición a los toros de manera pública y frontal, que alcanzó la admiración pública en todos los foros donde se presentaba.
En la imagen que acompaña este texto se le ve a hombros del pueblo, como si fuera un torero, mientras que su padre, don Lázaro Cárdenas, aparece en amena compañía de dos grandes figuras del toreo: Silverio Pérez y Carlo Arruza, personajes irrepetibles como el ingeniero Cuauhtémoc, quienes poco a poco han ido desapareciendo de la esfera política y taurina de nuestro país. Descanse en paz.