Banners
Banners

Isaías López borda el toreo en la "San Marcos"

Domingo, 20 Sep 2026    AGS., Ags.    Alejandro Medina | Foto: LM           
Durante la faena en la que indultó a "Morelos" de San Constantino
Lo vivido esta tarde en la plaza "San Marcos" quedará para siempre en la memoria, por todos los aspectos que se suscitaron, desde el aguacero que ya se veía venir, hasta el indulto de “Morelos”, que nos hizo recordar por qué la Fiesta Brava es tan apasionante, en un momento se puede estar en desacuerdo con lo que pasa en el ruedo y, un momento más, la garganta se quema con el grito de ¡olé!

Hoy fue una tarde donde quise dejar de lado mi cámara para simplemente disfrutar, pero había que recabar las imágenes. Isaías López, con el cierra plaza, un novillo procedente del hierro de "San Constantino", lo recibió con chicuelinas muy bien ejecutadas y, después del puyazo, vinieron los faroles de rodillas a manera de quite.

La faena contó con los olés más profundos y sentidos de la tarde, pues, a decir verdad, el joven coleta tiene empaque y sabe correr la mano, muy a la mexicana, con tesitura, temple y sazón, aprovechando las buenas maneras del ejemplar de San Constantino, que metía la cabeza en las telas con suavidad, nobleza y amplio recorrido. Isaías simplemente se rompió.

Antes de tomar la espada, aficionados ya mostraban sus pañuelos para solicitar el indulto; el juez de plaza lo aprobó y mostró el pañuelo naranja para que el novillo regresara a los corrales, lo que generó la polémica. Al margen de ello, lo hecho por Isaías nadie lo puede negar.

Ante su primero rescatamos el quite por navarras y la disposición, pues, a base de insistir, logró algunos muletazos sueltos de gran valía. Terminó con una especie de chicuelinas, pero con la muleta. Cuando se perfilaba con la espada hubo un silencio total y, al momento del embroque, se escuchó un grito muy inoportuno. El novillo le pegó una voltereta a Isaías y la mujer responsable de aquel alarido fue señalada y tuvo que ser retirada de la plaza. Luego Isaías se perdió la brújula y no pudo dar una muerte digna al novillo.

César Ruiz se ha llevó el lote menos potable del encierro. Para ser francos, tuvo pocas opciones de triunfo, eso sí, en él no quedó, pues más que voluntarioso sí que estuvo, muy por encima de sus dos novillos.

Al astado que le cortó la oreja, bueno, que le llegó como regalo, porque la faena no tuvo el alcance necesario para ello, lo recibió con verónicas y lo remató con una media muy templada. El quite fue por caleserinas. Con las banderillas estuvo variado. La faena dio inicio en los medios con un ajustado péndulo que acaparó la atención del espectador. Aunque el novillo tenía nobleza, le faltó empuje, César se esforzó de principio a fin.

Con el primero tuvo matices interesantes, dejando ver los avances que ya son bastante considerables, dando los espacios y tiempos necesarios entre cada uno de los muletazos, tomando en cuenta que el toro exigía estar firme. Cuando estaba por culminar su faena, la lluvia se hizo presente, luego pinchó y la cosa se enfrió, pero este sí era de oreja con todas las de la ley.

Miriam Cabas portó una casaca que, por la parte trasera, lucía los colores verde, blanco y rojo, pintada junto a los alumnos de la Academia Taurina Municipal de Aguascalientes. La española sorteó el lote potable del encierro, pero, desafortunadamente, sus novillos se fueron al destazadero con las orejas.

En el primero tal vez no estuvo confiada del todo por el mal estado del ruedo, aunque extrajo algunos muletazos que calaron en el tendido. En el otro, un novillo con movilidad y transmisión, pedía una muleta de oficio. Al final simplemente lo dejó pasar, sin hacerse de él. Hubo especialmente dos derechazos que fueron buenos, pero faltó redondear la faena.

Lo que ensució el festejo: tras la lluvia que llegó cuando finalizaba la lidia del primero, no se le dio mantenimiento al ruedo. Incluso el subalterno Jesús de Nazaret resbaló cuando ponía el primer par de banderillas. Las líneas que delimitan el ruedo fueron borradas.

El novillo que debió regresar a los corrales luego del tercer aviso que recibió Isaías, se intentó apuntillar, también se trató de regresar al corral. Pero al final, ni una cosa ni la otra. César Ruiz pidió permiso para dar muerte al ejemplar y, cuando se dirigía a él, de la puerta de toriles salió un cabestro. Dos reses en el ruedo, gritos por doquier, ya se abría y se cerraba la puerta. Intentaron arrear al cabestro, pero todo fue en vano.

Para tratar de apaciguar los ánimos, la música se hizo presente, acción que fue reprochada por el respetable. Al final, César lo pasaportó aún con el cabestro en el ruedo. El zafarrancho duró por lo menos 15 minutos. Vaya tela. Estas son cosas que no deben suceder en plazas de categoría, y máxime cuando se cuenta con personal de plaza y experiencia de sobra para evitarlas por el bien del espectáculo.

Ficha
Aguascalientes, Ags.- Plaza "San Marcos". Novillada de Independencia. Casi lleno, en tarde fresca y con algo de lluvia. Cinco novillos de Palma del Río correctos en presentación y de variado juego, de los que destacaron el 2o. y 5o. por su calidad y transmisión, y uno de San Constantino (6o.) que fue indultado. Pesos: 446, 468, 450, 400, 454 y 445 kilos. César Ruiz (rosa y oro): Vuelta y oreja con algunas protestas. Miriam Cabas (azul pavo y oro, casaca tricolor): División tras dos avisos y palmas tras aviso.  Isaías López (verde olivo y azabache): Palmas tras tres avisos y dos orejas y rabo simbólicos tras indulto. Incidencias: El novillo indultado lleva por nombre "Morelos”, número 791, con 445 kilos. El picador Efrén Acosta Cobos fue ovacionado tras picar el 3o. mientras que los banderilleros Yael Sánchez y Kevin García saludaron en el tercio durante el 5o. y 6o. respectivamente.


Comparte la noticia