La presentación del libro "México es Taurino" fue el broche de oro para el cierre del XII Ciclo Cultural Taurino de la Feria de Zacatecas, y el público volvió a llenar el vestíbulo de la Cineteca, para disfrutar de la apasionada conferencia de Antonio Rivera, coordinador editorial de una obra que fue publicada por Tauromaquia Mexicana, y cuyo objetivo es destacar los datos numéricos más reveladores de la Fiesta Brava, analizados desde distintos aspectos.
Acompañado en la mesa del presídium por Adrián García Jáquez, presidente de la peña Juventud Taurina de Zacatecas, y de la doctora en Historia Jánea Estrada Lazarín, el quinto y último evento conmemorativo del 50 aniversario de la Monumental Zacatecas, resultó aleccionador en todos sentidos. Porque no sólo fue la presentación de una obra literaria, sino una exaltación al espíritu que debe imperar entre los aficionados, el auténtico motor de la defensa del espectáculo.
En su elocuente introducción, Jánea Estrada habló del contenido del libro y puso en relieve, mediante varias citas, la importancia de la cultura y su salvaguarda, que debe hacerse por el beneficio que aporta a las sociedades.
Posteriormente, Adrián leyó una carta enviada por Juan Pablo Corona Rivera, presidente de Fomento Cultural de Tauromaquia Hispanoamericana, en la que se disculpó por su ausencia y alentó a la afición a seguir unida en aras de preservar una tradición que nos otorga identidad como mexicanos.
En la parte medular del acto, Antonio Rivera ofreció una vibrante charla de una hora de duración, en la que puso como ejemplo la Fiesta Brava en Yucatán, que ha estudiado a conciencia, por lo que su explicación acerca del toro como un elemento cohesionador, ahí donde su presencia tiene tanta significación para los pueblos indígenas.
La exposición de sus argumentos resulto muy convincente gracias a su capacidad de comunicar emociones, precisamente de la misma manera en que un torero que se enfrenta al toro consigue transmitir un sentimiento, a través de una actividad cargada de simbolismos.
Al final, el gran artista plástico Alfonso López Monreal subió al estrado a entregar los reconocimientos a los participantes, quienes se congratularon por el éxito de un Ciclo Cultural que mantuvo un tono de calidad y consiguió, en cada uno de sus eventos, ponderar los valores de la tauromaquia.