Después de la buena impresión que causaron en la plaza de toros "José Mestre Batista", de Reguengos de Monsaraz, Portugal, donde se presentaron el pasado 13 de junio, el grupo de los Forcados Amadores de México regresarían el próximo año a esas tierras, tras el buen ambiente que dejaron entre los aficionados.
El cabo René Tirado aseguró que existen platicas al respecto, las cuales van por buen camino.
"Gracias a Dios las puertas se quedaron abiertas. Ya hay platicas, estoy convencido, y casi seguro, de que regresamos el próximo año a torear en Portugal. Hay varias propuestas que analizar, porque venir aquí no es algo fácil y además es un compromiso muy fuerte. Pero estamos analizando las propuestas, aunque casi puedo confirmar que el grupo regresará el próximo año".
Hacia 14 años que un grupo de forcados mexicanos no actuaba como tal en Portugal, con excepción de algunos miembros de distintos grupos que iban como invitados y se sumaban a los grupos existentes allá.
"Obviamente, Portugal no es fácil, con tantos grupos y exigencias, así que este debut representaba algo muy importante para nosotros. Porque era una manera de venir a defender nuestro México y nuestra tauromaquia, venir a ponerla en estos lugares, que se le dé su lugar en los mejores sitios y, sobre todo, para nosotros era un compromiso muy grande".
El grupo actuó el pasado 13 de junio en Monsaraz, en la que compartieron cartel con los Forcados Amadores de São Manços y los Forcados de Monsaraz, en el festejo de dinastías que encabezaron los maestros del rejoneo Antonio Ribeiro Telles y Luis Rouxinol, así como sus respectivos hijos, quienes lidiaron un encierro de la ganadería de Vale Sorraia.
"El público nos recibió con mucha expectación, incluso por nuestra manera de fargarnos, ya que nuestras calzonas son diferentes, son de un material diferente y más resistente a la tela de panilla que usan acá y nos ayuda a que los pitones resbalen un poco más".
Respecto a la actuación del grupo, comentó que ante el primer toro les costó adaptarse, como era obvio, al ver la plaza y las cataduras de los toros, pero que la gente estuvo con ellos.
"Pudimos darle la vuelta a la situación y sacar el segundo toro, que era el más grande de la camada, no sólo del encierro, un sobrero que pesaba 590 kilos. Lo pegamos muy bien, al primer intento, la gente apreció el esfuerzo y se mostró muy contenta".
Respecto a la manera en que se prepararon, agregó que desde hace cinco meses que se enteraron de la corrida se fueron mentalizando y vieron juntos muchos videos para compenetrarse más con la forma de pegar que hay en Portugal y lo que ahí le gusta al público.
"Dos días antes de la corrida fuimos a entrenar a la finca del rejoneador Paco Velásquez, quien nos invitó y nos tuvo la atención de hacernos un entrenamiento que nos sirvió para ver las distancias y lo que diferencia la pegada de Portugal y de México, así como mentalizar a los muchachos".
Para finalizar, Rene Tirado afirmó que con esta actuación de los Forcados Amadores de México dejó en alto el nombre del país, ante una afición tan exigente como la portuguesa, y eso es lo más satisfactorio.
"La cultura del forcado mexicano se hizo presente y de una manera muy positiva, muy ‘a la mexicana’, ya que pudimos sobreponernos a una actuación que no había sido buena en el primer toro y luego hacer la pegada de la tarde en la que nos reconocieron en el centro del ruedo y en la vuelta que dimos. La verdad que fue una tarde muy a la mexicana, así como las historias de ‘sí se pudo’, nos sentimos muy contentos, ya con la mira puesta en el próximo año", finalizó.