Con la responsabilidad de mantener en alto la divisa verde, rojo y negro de Tenexac y de lidiar en Tlaxcala un encierro en la conmemoración de los primeros 500 años de Fiesta Brava en México, el ganadero Santiago Villanueva Yano, habla de lo que espera para este festejo del próximo sábado 27 de junio.
"Los tres toreros, Manuel Escribano, Leo Valadez y El Galo, están muy puestos; son unos atletas, y me parece que se van a dar un agarrón. La gente quiere ver a la terna banderillear. Escribano ya sabemos que nunca se deja ganar las palmas con los que alterna, por lo que creo que va a ser una corrida muy interesante".
Agregó que lidiar en la conmemoración de los 500 años de Fiesta, para la ganadería representa mucho y lo asume con gran responsabilidad y espera que el encierro embista.
"Están muy equilibrados. Están en edad, son toros bien cuajados, cómodos para el toreo, no son tan ofensivos, tienen trapío y le calculo que andarán en unos 490 kilos en promedio".
Por tradición que comenzó su abuelo, los toros siempre han sido bautizados con nombres en náhuatl, aunque estos todavía están a la espera de ver qué nombre llevarán.
"La tradición la empezó mi abuelo, ya que a su suegro le gustaba mucho el náhuatl, era hablante del nahuatlato y por eso se les asignaban siempre los nombres en esta lengua, como algo más representativo de la zona".
De origen piedranegrino
La ganadería, ubicada en la ex hacienda de San Pedro Tenexac, n Terrenate, Tlaxcala, fue fundada en 1960 por Sabino Yano Sánchez, con 10 vacas y un semental de Piedras Negras.
"A mi abuelo le gustaba mucho lo que era de Piedras Negras. Sin embargo, él ya había tenido otra ganadería previa, mucho más antigua que era la de San Cristóbal La Trampa, pero a posteriori con el gran auge de la popularidad y de la calidad de Piedras Negras, se empeñó en tener sangre de Piedras Negras y resultó completamente favorable para la ganadería en Tenexac.
Con la amistad que tenía con Manuel de Haro padre, cuando le tocó su herencia a mi tío Sabino, él comenzó el intercambio de sementales con La Laguna, y eso le ayudó a fortalecer sus líneas genéticas".
Actualmente, la ganadería cuenta con 130 vacas de vientre y ocho sementales.
"Tenexac es una ganadería muy corta, muy pequeña, y es lo que nos permite la economía y tener un mayo control sobre el ganado. Al año lidiamos una novillada y por lo general tres corridas, excepcionalmente cuatro. La primera corrida que eche saliendo de Covid fue en Tlaxcala, luego he lidiado otras, por ejemplo, en León y la última en Guadalajara. Claro que me gustaría ir a más compromisos, pero nuestra producción de toros por año es escasa".
Santiago, de 38 años, y administrador público de profesión, se ha acompañado de un excelente equipo de veterinarios y nutriólogos que lo apoyan en todo lo concerniente al campo bravo.
"También tengo el apoyo de mis primos, pero ellos se dedican a otra cosa por lo que soy yo quien estoy dedicado cien por ciento a esto, pero como tema más recreativo. Yo tengo la asesoría de mi mamá y de mi papá para el tema de selección y de más, siempre dependo mucho de ellos".
La ganadería se caracteriza por lidiar encierros parejos y sin defectos.
"He tenido encierros con más capas que el cárdeno claro, pero en general lo que predomina en la casa desde hace mucho son los cárdenos claros. A últimas fechas, mi tío intentó tener más equilibrio estético, con el fenotipo de nuestros toros, y tratando de que sean lo más parecidos posible, igualados, como se dice".
Tenexac, una hacienda "de novela"
Una de las bellezas de esta ganadería tlaxcalteca es la antigua hacienda que data del Siglo XVII, pero renovada en estilo el XIX, a raíz del porfiriato. Su principal producción era el pulque y se sigue preservando patrimonialmente la mayoría de las cosas tal como eran entonces.
"Con el entorno, tenemos también el decreto de zona ecológica para tratar de contrarrestar el tema de crecimiento urbano y prevención de desarrollos.
Básicamente es una casa con las ampliaciones que implican el Siglo XIX y todo lo que denomina arquitectónicamente son el estilo neoclásico francés en algunas partes del inmueble, en una zona ecológica que abarca 500 hectáreas".
Desde hace muchos años, la hacienda ha sido considerada como zona turística, y se reserva para eventos sociales como bodas, bautismos y otros eventos. Una parte es destinada a hospedaje en casas tipo rurales, de espacios más limitados y de menos impacto.
"Esta hacienda la han solicitado para grandes filmaciones de cine, como por ejemplo la primera segunda temporada de ‘Como agua para chocolate’, y otras series como ‘Arráncame la vida’, que narró la etapa de la cristiada en México, a principios del siglo pasado".
Con esta tradición, legado y el empeño de sus propietarios, Tenexac espera seguir sumando triunfos importantes para su divisa, que queden enmarcados como parte de las celebraciones de los primeros cinco siglos de tradición taurina en el México actual.