Banners
Banners

Aguacero bautismal y triunfo compartido (fotos)

Jueves, 24 Jun 2010    México, D.F.    Juan Antonio de Labra | Foto: JAL          
Antonio Mercado y el ganadero Pepe Chafik, debajo del aguacero, celebran el triunfo
La noche presagiaba cosas buenas, tratándose del primer mano a mano de la segunda fase del ciclo "Porque quiero ser torero"; y la excelente presentación de los novillos de San Martín era, en sí misma, un grato aliciente para el público que acudió a presenciar el festejo en el lienzo charro del Pedregal.

No cabe duda que el toro es la medida de todas las cosas, y cuando sale el de las "patas negras", con su edad reglamentaria, y su trapío armonioso, todo cuando se haga delante tiene importancia.

Más aún la tuvo la lidia del cuarto, un novillo hecho y derecho, digno de cualquier plaza de primera categoría, cuya nobleza y duración, a pesar de lo resbaladiza que estaba la arena volcánica de este bonito escenario, embistió una y otra vez debajo de un torrencial aguacero.

Y es que nadie imagino que el festejos iba a proseguir, pues a partir de la lidia del tercer novillo de la noche, cuando Pablo Soberanes pasaba de muleta a dicho ejemplar, "se cayó el cielo" y comenzó a diluviar de una manera impresionante.

Soberanes pasó fatigas para dar muerte al novillo, que se defendió tras el duro castigo en varas, y hasta dos avisos escuchó en su afán de abreviar con el acero, después de que había estado muy esforzado a lo largo de su actuación, que tuvo sus mejores pasajes ante el primero, un novillo encastado, nada fácil, con el que terminó exhibiendo su escaso rodaje.

No obstante, Pablo le robó algunos pases de valía antes de que la faena se diluyera en distintas indecisiones propias de la inexperiencia. Eso sí, cabe destacar la excelente estocada que le colocó, yéndose derecho tras de la espada, y aguantando con firmeza el fuerte derrote del novillo a la altura del pecho.

La suerte, que es un factor determinante en este espectáculo, favoreció a Antonio Mercado con el lote más potable del encierro de San Martín, y si el segundo ejemplar de la noche le permitió andar a gusto y mostrar sus buenas maneras, sobre todo cuando se quedó quieto y corrió la mano muy asentado, en el cuarto se esmeró por torear despacio y con temple.

En cuanto a la puntuación que el jurado había emitido en los novillos anteriores, Soberanes iba arriba y quizá fue éste el motivo por el cuál a todo mundo sorprendió que saltase a la arena el cuarto, ya cuando el ruedo estaba impracticable, y la empresa había anunciado por la megafonía local que el festejo se iba a aplazar unos minutos para ver si dejaba de llover, lo cual, ciertamente, era prácticamente imposible.

Sin embargo, cuentan que Antonio Mercado dijo: "Échenlo, que yo quiero estar en la novillada final", y consiguió su objetivo a base de quietud y valor, determinación y arrojo, atributos indispensables para ser torero.

Si a la entonada faena bajo la lluvia agregamos una estocada de limpia ejecución, en los medios del redondel, la oreja fue a parar a sus manos de inmediato, y también la alegría del triunfo compartido con un ganadero de prestigio.

Al final del festejo, Marcelino Miaja, fiel a su refinada educación, prefirió quedarse a buen resguardo de la lluvia, su socio y amigo del alma, Pepe Chafik, se puso un impermeable amarillo -sin importar aquello de las supersticiones, que las tiene, y muchas- y saltó feliz de la vida al enfangado ruedo a dar la vuelta con el novillero.

Y así fue como ambos regalaron una postal de esas para el recuerdo, porque aquella vuelta al ruedo, debajo del agua bautismal, en el día del Apóstol San Juan, se tradujo en la purificación de todos los pecados.

Ficha
México, D.F.- Lienzo charro del Pedregal. Un tercio de entrada en noche lluviosa a partir del 3o. novillo. Novillos de San Martín, bien presentados y buenos en su conjunto, salvo el 3o. Destacó el 4o. y fue premiado con arrastre lento. Pesos: 400, 414, 435 y 445 kilos. Los novillos tenían nombres alusivos a Manolo Martínez. Pablo Soberanes (azul marino y plata): Palmas y silencio tras dos avisos. Antonio Mercado (tabaco y pasamanería en blanco): Palmas y oreja. Incidencias: A las 21:50 horas la empresa decidió esperar unos minutos para determinar si se podía o no continuar con la celebración del festejo, en virtud de que se trataba de un concurso del que había que extraer un triunfador que pasara a la final. Sin embargo, la espera sólo duró unos cinco minutos. El jurado estuvo compuesto por los matadores de toros Rafael Gil "Rafaelillo", Guillermo Martínez, así como los periodistas Pepe Mata y Miguel Ángel García, y el actor Carlos Bonavides.


Comparte la noticia