Una gran consternación causó en el medio taurino de Monterrey el inesperado fallecimiento de Guillermo Guerra a la edad de 64 años, como consecuencia de un infarto que sufrió en la plaza de toros Monumental Monterrey poco antes de comenzar la corrida, en la que estaba involucrado directamente como colaborador de la empresa.
Guillermo Raúl Guerra Villarreal, conocido como "Memo Guerra", era hijo del respetado cronista y publicista del periódico El Porvenir, don Guillermo Guerra Leal, en la segunda mitad del siglo pasado. Nació el 19 de febrero de 1962 en este ciudad y heredó su afición por los toros desde pequeño.
Más tarde comenzó a colaborar en la empresa de la Monumental en diversas funciones, así como apoyaba a otros empresarios que organizaban festejos en otras plazas, como el Cortijo San Felipe, la plaza de Cadereyta o la plaza "Sebastián Medina-Los Jacales", donde principalmente coordinaba con eficacia la atención a los medios de comunicación.
Algún tiempo organizó también festejos menores, sobre todo cuando su hijo Guillermo comenzó a caminar como novillero hasta hace un par de años.
El domingo, mientras cumplía con sus tareas en la plaza, casi a punto de empezar el paseíllo, comenzó a sentirse mal y cayó en uno de los patios interiores de la plaza, muy cerca de la enfermería, donde por fortuna se encontraban los médicos y paramédicos quienes le brindaron las primeras atenciones.
Trasladado de emergencia en una ambulancia, Guillermo fue llevado aún con vida a la Clínica Muguerza Vidriera ubicada a cinco minutos del coso, donde más tarde y a pesar de las labores que se le practicaron, se reportó su lamentable fallecimiento.
El duelo se llevará a cabo el miércoles 29 de abril de las 8:00 a las 22:00 horas en la Sala Esperanza de la funeraria Gayosso Capillas Marianas, ubicada en Lázaro Cárdenas 1005, de la Colonia Loma Larga, en San Pedro Garza García.
Se oficiará una misa el mismo día a las 18:30 horas, en la capilla del mismo lugar donde será el servicio. Desde aquí le enviamos nuestras más sinceras condolencias a su esposa Martha Flores y a sus hijos, Eduardo, Guillermo y Lucía Guerra Flores. Descanse en paz un hombre bueno que dedicó su vida a la Fiesta Brava con pasión y siempre se desempeño con gran amabilidad y educación.