Han pasado 18 meses del gravísimo percance que sufrió en la Plaza México el subalterno Mauricio Martínez Kingston, periodo de año y medio que no ha sido sencillo y en el que ha pasado por un fuerte proceso de rehabilitación para estar cada día mejor.
Sin embargo, no pierde la ilusión de poder volver a enfundarse el vestido de torear y reaparecer en los ruedos luego de aquel 17 de diciembre de 2015.
"Quiero reaparecer y eso lo tengo muy claro, pero lo haré cuando me encuentre en las mejores condiciones posibles porque no quiero dar lástima o pena, sino volver para ofrecer un buen espectáculo. El toreo ha sido mi vida y no quiero dejarlo, así que estoy trabajando muy duro para poder regresar a los ruedos"; informó.
En cuanto a su estado físico, se mantiene en rehabilitación y la evolución, aunque lenta, va a paso firme. Las principales dificultades luego del percance sufrido por aquel toro de San Marcos han sido en el pulmón (que amerito resección del lóbulo inferior tras el percance) y en la vista.
"El pulmón lo he estado fortaleciendo o haciendo ejercicio, sobre todo cardio, y en el caso de la vista voy recuperándola muy lentamente, aunque por buen camino; en lo referente a las placas de las costillas, todavía me molestan un poco, pero van encarnando", explicó Martínez Kingston.
El subalterno no quiso dejar pasar la oportunidad de enviar un mensaje a la familia de Iván Fandiño, que murió el sábado por un percance ciertamente similar al de él, por tratarse de una cornada en el tórax.
"Quiero enviar el pésame y un fuerte abrazo a la familia del maestro Iván Fandiño, con quien tuve una bonita amistad que surgió cuando yo viví en España, aunque nunca toreé a sus órdenes. Mando todos mis respetos y mi más profundo sentimiento, y recuerdo también a la familia de Víctor Barrio, pues sus dolorosas muertes engrandecen el toreo", sentenció.