La Feria del Aficionado Práctico es una organización que reúne a un calificado grupo de aficionados a la fiesta de los toros del Ecuador. La FAP como se le conoce por sus siglas, más allá de promover el toreo práctico se ha constituido en el mayor referente de la promoción, difusión, debate y desarrollo de la tauromaquia; asumiendo con trabajo y capacidad la responsabilidad de fomentar dentro y fuera de los ruedos todos los aspectos inherentes a esta actividad cultural con especial atención a los grupos de niños y jóvenes que, hoy por hoy, encuentran en la FAP una puerta para asistir o protagonizar los espectáculos taurinos y para participar en cursos, lecturas, giras, conversatorios y conferencias.
Desde su establecimiento hace diez años la FAP ha logrado despertar la vocación de un centenar de toreros aficionados que con su disciplina y entrega dan vida a un ciclo de festivales que cuenta con prestigio internacional pues, en él han participado representantes de varios países del orbe.
En este contexto hace pocos días se desarrolló en la plaza de Tambo Mulaló, en Ecuador, la Feria de la Primavera que durante dos fines de semana puso en escena siete espectáculos en los que mostraron sus capacidades 24 aficionados de Ecuador, México y Perú en la lidia de astados de destacadas ganaderías locales.
Notas sobresalientes fueron la actuación de nuevos valores que marcaron su debut absoluto en los ruedos y la denominada “pamplonada” una emocionante recreación de los encierros de Pamplona llevada a efecto con entusiasmo y alegría.
Desde el 13 de mayo hasta el pasado sábado se cumplieron las vibrantes jornadas de toreo práctico que se saldaron con un sorprendente nivel técnico y artístico exhibido por quienes pisaron la arena y, la calidad y raza de un alto porcentaje de novillos.
Así las cosas, en las siete tardes de toros se cortaron un total de veinte orejas y dos rabos que premiaron lustrosas faenas, además, varias vueltas al ruedo reconocieron meritorias labores.
En el capítulo de los triunfadores se inscriben los nombres del peruano Raúl Aramburú que alcanzó tres orejas y un rabo e indultó a uno de sus oponentes y el ecuatoriano José Ponce que de igual forma obtuvo los máximos trofeos tras lograr el perdón de la vida de un astado de su lote. De categoría superior también fueron las dos faenas de Juan Sebastián Roldán, premiadas con tres apéndices, y Javier Patiño, con similar resultado. Esteban Ortiz instrumentó un inolvidable quehacer que valió el doble premio, lo propio ocurrió con Miguel Ángel Iturralde.
En buen tono pasaron por la feria José Miguel González, Álvaro Sevilla, Cristóbal Roldán, Esteban Morales y José Ignacio Román, que supieron cortar una oreja.
El galardón de una vuelta al ruedo al cabo de valiosas actuaciones lo recibieron Santiago Bustamante, Gonzalo Dueñas, José María Morán (por su toreo con la mano izquierda) y el mexicano Pedro Pinsón.
En el apartado ganadero el resultado fue significativo visto el número de reses aptas para el lucimiento de los toreros, del promedio trascendieron por su bravura, clase o nobleza astados con los hierros de La Viña, dos de ellos fueron indultados, Albaserrada, Peñas Blancas y Santa Coloma.
La Feria de la Primavera convocó a los tendidos a público de todas las edades que encontró en el romántico recinto de Tambo Mulaló el ambiente de afición, amistad, respeto y libertad propio, muy propio, de la fiesta de los toros.