El triunfo de dos generaciones (video)
Sábado, 02 Abr 2016
Texcoco, Méx.
Jorge Raúl Nacif | Foto: Checo Hidalgo
Compartieron la salida a hombros en el mano a mano de hoy
Dos generaciones se encontraron hoy en Texcoco para brindar una triunfal tarde de toros. Por un lado, el maestro Zotoluco dijo adiós a esta afición mexiquense y lo hizo con el sello de su sólida tauromaquia; por otro, El Payo volvió a torear luego de los problemas gastrointestinales y dejó en claro que ya es toda una realidad.
Al son de “Las Golondrinas”, Eulalio aprovechó la calidad en la embestida que tuvo el quinto de la tarde, un salinero de La Estancia que quizá no duró demasiado. El chintololo se dio gusto templando con la muleta en la diestra y alargó el trazo en series que calaron en un tendido que estuvo muy cariñoso con él.
También eslabonó naturales, aunque el trasteo fue más consistente por el otro perfil. Un emocionado Zotoluco disfrutó el momento y regaló también detalles, como un par de firmazos. Pese a pinchar en la primera oportunidad, el público pidió las orejas y, con buen criterio, el juez Gilberto Ruiz Torres las concedió para que el torero diera su última vuelta al ruedo en la “Silverio Pérez”.
Delante de su segundo perdió por lo menos un apéndice debido a que la media estocada fue de efectos muy lentos y el ambiente se enfrió. Más allá de las orejas, la labor de Lalo fue plena de inteligencia y capacidad, pues nunca forzó de más a un toro que presentaba poca fuerza aunque cierta calidad, de tal forma que en esta tesitura ligó tandas sabrosas y hasta el toreo en redondo consiguió en dosantinas.
Su primero no terminaba por emplearse en las telas e incluso en el primer tercio tendía a quedarse corto. El maestro hizo gala de una correcta colocación, secreto para solventar la papeleta con momentos que incluso tuvieron lucimiento, aunque anduvo fallón en el manejo de los aceros.
Con algunos kilos menos pero el corazón intacto, Octavio García “El Payo” tuvo una actuación de interesantes matices. Su primero era un tanto deslucido y tendía a regatear las acometidas, pero el queretano le tuvo paciencia en lo que fue una faena bien estructurada y en la que toreó con clase, sobre todo en dos tandas con la derecha y una más con la izquierda. La estocada fue rotunda y le concedieron una oreja.
Otra vez mostró El Payo cabeza clara y estructura en el trasteo que le planteó al segundo toro que sorteó, que tampoco tenía demasiado fuelle. Cuando fue necesario supo llevarlo con la cara bien tapada, reponiendo además el terreno justo, lo que habla del sitio que tiene ahora mismo este torero. Al final cortó una oreja que, por sí sola, mereció el estoconazo que tumbó sin puntilla al de La Estancia.
De nuevo anduvo cerebral al cerrar su lote, pues aunque el toro no terminó por entregarse a los engaños y en ocasiones no parecía ir del todo embebido, consiguió una faena que fue a más y en la que toreó encajado de riñones, siempre templado y sin dar un solo muletazo de más.
Faena importante la de El Payo, misma que bien pudo representar el corte de su tercera oreja de la tarde, pero la espada le jugó al queretano una mala pasada. No obstante, rayó al nivel de lo que es un gran torero.
La compartida salida en volandas representó el triunfo de dos generaciones, el que se va y el que llega; el que logró ser figura y el que comienza a acariciar esos peldaños importantes.
Ficha Texcoco, Méx.- Plaza "Silverio Pérez". Séptima y última corrida de la Feria del Caballo. Poco más de media entrada en tarde calurosa, con molestas ráfagas de viento. Seis toros de
La Estancia, bien presentados y juego desigual, de los que destacó el 5o. por su calidad.
Eulalio López "Zotoluco" (obispo y oro): Silencio, palmas y dos orejas.
Octavio García "El Payo" (malva y azabache): Oreja, oreja y silencio. Incidencias: Sobresalió en banderillas
Fernando García hijo, que saludó en el 5o.
Zotoluco brindó su tercer toro al banderillero
Mauricio Martínez Kingston, que continúa su recuperación.
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