El trofeo ha sido para un Israel Téllez al que le faltó poder a un toro de Torreón de Cañas, que si bien por los carteles y las órdenes del juez, faltó coordinación entre un arrastre lento y una exagerada vuelta al ruedo, de un público que si bien quiso premiar la honestidad, no así otra oreja generosa que sencillamente le fue protestada, de una corrida concurso de ganaderías, que por tercer año, tuvo sus matices.
Pero hubo momentos que por fortuna, se rescató este destejo que hasta su “mitad”, había sido anodina.
Y es que un toro de San Mateo fue tan descastado, y un Chihuahua tan entregado, tanto en quites como en banderillas, con mucho lucimiento, que con tanta afición y corazón, aunque haya señalado una estocada con la que tardó en doblar la res, hizo que sucumbiera tanto a su fortaleza como a su colocación, la labor del debutante, que le valió salir al tercio, que pudo traducirse en un trofeo con importancia.
Mario Aguilar estuvo digno, "en lo suyo", sin concesiones y sin dejar de ser torero ante una res a la que trató de extraerle pases que tuvieran lucimiento, que más bien fueron de mérito, pues el toro, que en varas parecía iba a romper, en cambio en la muleta, luego de un prólogo de rodillas, sacó complicaciones, tuvo sentido y se orientó hacia el final del trasteo. Mató de estocada apenas caída y cortó la primera oreja de la tarde.
José Luis Angelino se enfrentó a un ejemplar que se desplazó en el percal, que arrancaba de largo, pero que lo mismo iba al caballo de largo (por cierto, el único picado con puya de tienta), que se rajaba y buscaba la querencia. Se “esmeró” en banderillas, que si bien tenía ya el favor del público, pasó tres veces en falso para colocar un par al quiebro, de banderillas cortas. De muleta la res repitió, y aunque metió la cara, no así tuvo compás y temple, a veces quejándose, a veces repitiendo. Como lo mató con habilidad, cortó una oreja.
Israel Téllez tuvo "la buena", o "mejor suerte", de enfrentarse a un toro que hizo cosas serias, que no repetía de manera fácil las embestidas y que le puso el toque emotivo a la tarde. Arrancó de largo al caballo, Mauro Prado aguantó los tres embates, y se “hizo menos” tras ser arropado a la salida del segundo par de banderillas. Arrancó en la distancia exacta, correcta, en los muletazos que le trazó el torero, aunque por momentos le faltara encontrarle el punto exacto. También es cierto que a la autoridad le faltó tener los carteles de "lento" y "vuelta", creándose una confusión en los toques con el cambiador de suertes, porque se le dio una exagerada vuelta al ruedo a la res, y una oreja de más al diestro.
Fabián Barba hizo cosas muy toreras ante una res que tuvo una bravura seca, y encastado, pues si es cierto que tuvo fijeza, faltó emplearse al caballo, aunque al arrancar causara cierta emoción en el público entumido. De muleta inició en los medios de rodillas, así le ligó una tanda, y de pie le cuajó muletazos en los que aguantó mucho, porque el toro fue picoso, con una bravura seca a la que le faltó temple. Sereno, confiado, torero, le cogió la distancia a un toro que le faltó romper. Dibujó naturales largos, en redondo, y de buen gusto, que le valieron salir al tercio, que por alguna razón, al público no le caló como para pedir el trofeo.
Un toro cuajado y con ciertas virtudes, fue el que enfrentó Calita, que lo toreó bien a la verónica, y tras cumplir en dos puyazos, la única res en cambiarse tras ese castigo, estuvo muy torero, ratificando lo que se le ha visto en las tardes que ha protagonizado en las diferentes ferias de Hidalgo. Trazó ayudados muy quieto, con un importante contenido, ante un toro serio, que repetía y tuvo clase, aunque al final del trasteo le faltara rematar las acometidas. Agradó tanto al público, por el que le pidieron el premio en disputa, que no se otorgó, con todo y que cortara dos orejas.
Pachuca, Hgo.- Plaza “Vicente Segura”. Octavo festejo, sexta corrida de la Feria Internacional de San Francisco, Pachuca, Hgo. Floja entrada (unas 1200 personas) en tarde soleada al principio, nublada el resto, fría y ventosa. Toros en concurso de ganaderías. Uno de San Mateo, descastado y débil. Uno de Villa Carmela, muy complicado. Uno de José María Arturo Huerta, sin presencia y anovillado; incierto. Uno de Torreón de Cañas, bravo al caballo bueno, con fijeza pero que por momentos le faltó rematar las embestidas, al que le dieron vuelta al ruedo y que finalmente fue el toro triunfador del concurso. Uno de Jaral de Peñas, emotivo, picoso y sin temple. Uno de San José, con clase pero que le faltó rematar. Pesos: 430, 500, 380, 530, 460 y 470 kilos. Los toreros actuaron en este orden: Antonio García "El Chihuahua" (azul turquesa y oro): Ovación tras aviso. Mario Aguilar (corinto y oro): Oreja. José Luis Angelino (verde manzana y oro): Oreja. Fabián Barba (marino y oro): Ovación. Ernesto Javier "Calita"(blanco y oro con cabos negros): Dos orejas. Incidencias: dieron la vuelta al ruedo los ganaderos de Torreón de Cañas, Julio Uribe Barroso y Julio Uribe Curn, junto con el picador Mauro Prado y el propio matador Téllez. También destacó en varas Erick Morales, por su actuación en el 5o.