Olivenza, España, vivió el pasado fin de semana un estupendo curso de tauromaquia que tuvo, como padrino de lujo, al matador Alejandro Talavante. Más de cincuenta participantes tomaron parte en esta iniciativa organizada por el Club de Aficionados Prácticos que dirigen Eduardo Dávila Miura y Rafael Peralta Revuelta, junto al pacense Ignacio Moreno de Terry.
El viernes, en el ruedo de la plaza de toros de Olivenza, gracias a la gentileza de los hermanos Jacinto y Jesús Ortiz, los participantes pudieron acercarse a la tauromaquia de Alejandro Talavante a través de una clase magistral de toreo de salón donde el torero extremeño explicó detalles y conceptos de la técnica del arte de torear.
Y al día siguiente, los alumnos entrenaron con el equipo de profesionales a través de una dinámica con distintos profesores y grupos. Así, colaboraron durante la mañana el novillero Ginés Marín y el banderillero Javier Valdeoro, de la cuadrilla de Antonio Ferrera, en una clase magistral de lidia con el capote.
Por la tarde, los participantes y profesores tuvieron la oportunidad de asistir al Festival de las Vaguadas de Badajoz, para apoyar a todos los actuantes, en especial a Moreno de Terry, que cortó dos orejas a un noble novillo de la ganadería de Talavante.
Pero si el viernes y sábado fueron intensos, más lo fue la mañana del domingo en la finca “Los arrecifes de arriba”, en los Llanos de Olivenza. Con una cerrada ovación recibieron todos al padrino Alejandro Talavante, que tuvo el detalle de venir desde Sevilla para estar presente en el tentadero que se celebró en su finca y viajar de nuevo para torear por la tarde hasta La Puebla del Río.
El torero de La Puebla de Sancho Pérez no sólo acompañó a los presentes sino que estuvo pendiente de todos los detalles, dando consejos e indicaciones a cada uno de los alumnos. Tras la tienta, el curso concluyó con una comida de hermandad y la clásica entrega de diplomas.
En este curso, con importante presencia de alumnos extremeños tuvo también una destacada convocatoria de participantes a nivel nacional e internacional. Además, se batió el récord de alumnos que torearon. Se trata de una de las iniciativas que mayor éxito están teniendo en el fomento de la fiesta de los toros. Alejandro Talavante no sólo resultó ser un padrino excepcional, sino que acercó los valores del toreo de una forma sincera y cercana magistralmente.