Un nuevo año... una nueva ilusión        

Emiliano Gamero firmó la actuación más redonda de la tarde

Arrancó 2018 con ilusiones renovadas y qué mejor que con el apoyo de una corrida de rejones en la Plaza México, formato impulsado acertadamente por la empresa desde la Temporada Grande anterior y que hoy permitió vivir una tarde interesante, plagada de variados matices con las vibrantes pegas de los Forcados Mazatlecos y Amadores de Alcochete.

De entrada, destacar la entonada actuación de Emiliano Gamero con el segundo de su lote, un toro de San Marcos que tuvo un comportamiento interesante. El agitanado caballista brilló a lomos de “Casanova” y el precioso “Presagio”, ejecutando las suertes con espectacularidad y aderezando oportunamente con adornos a la alta escuela, como son los balanceos.

En la punta del rejón de muerte se dejó el corte de una oreja que hubiera ganado verdaderamente a ley, pero en cambio dio una vuelta al ruedo en la que el público tributó su reconocimiento a uno de los principales exponentes del toreo a caballo en nuestro país.

Tesonero estuvo ante su primer oponente, que se apagó pronto quizá al sangrar en demasía de un caído rejón de castigo. Gamero le supo llegar muy a la cara y, bajo esta tesitura, consiguió algunos momentos destacados, pero sin que su faena terminara por romper.

Agradable sabor de boca dejó Sebastián Torre (todavía rejoneador sin alternativa), sobre todo en la lidia de su segundo y tras caer del caballo al ser alcanzado por el de San Marcos, pues se enfibró y, tirando de raza, colocó emocionantes banderillas y toreó a dos pistas. El ejemplar tuvo muy buena condición y le colocó un rejón de muerte entero, del cual quedó amorcillado, perdiendo la oreja al fallar con el descabello.

Entre altibajos discurrió su actuación ante el tercero de la función taurina, con momentos de buen calado y otros tantos en los que no consiguió remontar, para finalmente escuchar algunos pitos al andar errático con los aceros. En suma, el potosino dejó patente su proyección; con base en trabajo y esfuerzo, puede llegar a ser un rejoneador importante.

Por su parte, el tlaxcalteca Luis Pimentel manifestó también que cuenta con cualidades como para funcionar, aunque el triunfo no llegó el día de hoy. El primero de su lote tendía a ponérsele por delante, por lo que no fue fácil, y hubo destellos interesantes que a la postre se vieron emborronados al momento de matar.

De nuevo no anduvo fino con el acero ante su segundo, aunque ciertamente los ejemplares ya colaboraron poco en el tercer tercio. A éste, quinto de la tarde y que fue manejable, le endilgó un buen toreo a la grupa y colocó algunas emotivas banderillas. Hubo altibajos en la faena a caballo, pero a la postre se recetó vuelta al ruedo con el forcado de cara, tras una de las emotivas pegas.

Buena rivalidad en el ruedo surgió entre los Forcados Mazatlecos y los Forcados Amadores de Alcochete, de Portugal, quienes hicieron las delicias de la afición. Cada grupo intervino en tres toros y a destacar las valientes pegas que encabezaron el mexicano René Tirado y al portugués Nuno Santana, cabos de ambos grupos.

Ficha
Ciudad de México.- Plaza México. Séptima corrida de la Temporada Grande. Festejo de rejones.  Menos de un cuarto de entrada (unas 4 mil 500 personas) en tarde agradable, que fue enfriando al entrar la noche. Toros de San Marcos, (algunos con los hierros de San Mateo y San Lucas), bien presentados, de juego desigual, de los que destacaron el 4o. y el 6o. Pesos:511, 487, 485, 582, 502 y 525 kilos. Emiliano Gamero: Silencio tras aviso y vuelta.  Luis Pimentel: Palmas y vuelta. Sebastián Torre: División y ovación tras aviso. Incidencias: Los Forcados de Alcochete y los Forcados Mazatlecos fueron ovacionados, junto a sus respectivos cabos, Nuno Santana y René Tirado. Éste último dio la vuelta en solitario tras caer el 2o.






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