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"Estoy en los toros por afición": Garza

Hace un repaso de su carrera, previo a su actuación del domingo

El pasado domingo 11 de agosto, el diestro jimenense Enrique Garza estuvo de manteles largos, al cumplir 52 años de vida, y de éstos, casi 40 los ha dedicado por entero al toro. Muchos toreros con los que alternó de novillero y matador se han ido retirando con el paso del tiempo, quizá debido a que las empresas los han ido relegando o bien, porque cumplieron su ciclo taurino o se han dedicado a otras actividades.

El Geno, Germán Garza, Hernán Ondarza, Joselito Ruiz, Mauricio Flores, Alfredo Lomelí, El Conde, Pizarro, Rafael Ortega, muchos se han ido, pero a Garza, que es un apasionado al beisbol, todavía no le cuentan los tres out para retirarse al dogout.

Alguna vez, siendo más joven, la directiva de los Tecolotes de los Dos Laredos de la Liga Mexicana le hizo una oferta, pues sus habilidades como beisbolista, que lo practica aún en plan aficionado, eran grandes, pero decidió seguir por el camino de los toros.

Hoy, a sus 52 años de edad, el diestro nacido en Cadereyta es quizá el más longevo en seguir en activo y, no obstante, alguna vez inició una campaña de despedida, pudo más su afición de seguir en activo y retirarse hasta que sienta que sus facultades ya no sean las mismas.

El próximo domingo está anunciado para partir plaza al lado de Uriel Moreno "El Zapata" y Sergio Garza, en la corrida de aniversario de la fundación de su pueblo natal, Cadereyta, en donde lidiará un encierro de Golondrinas, en una corrida de toreros-banderilleros que ha llamado la atención.

"Sigo aquí por afición, por el gusto de volver a salirle al toro, de volver a vestirme de luces y al estar activo significa que gracias a Dios todavía puedo. Me siento muy bien físicamente, en la corrida pasada que toree en marzo me sentí muy bien, banderillee a mis toros, les corté tres orejas y salí a hombros, sigo yendo al campo y me siento en buena condición", expresó.

La entrevista transcurre mientras se dirige al aeropuerto de Las Vegas, Nevada, adonde fue a celebrar su cumpleaños en compañía de su familia y unos amigos. En su casa, su esposa y sus tres hijas continúan apoyándolo en su decisión de seguir toreando.

"Sí me dicen que tenga cuidado y les da un poquito de miedo cada vez que me anuncio para torear una corrida, pero también confían en mí, en todas mis facultades porque me han visto. Si yo no me sintiera con las facultades de salirle al toro ya no le saldría, sería el primero en darme cuenta de esto, pero confió en mis piernas y en mis brazos, por eso sigo saliéndole al toro con la misma ilusión de siempre", agregó.

Con cierta nostalgia ve cómo sus compañeros de profesión se han ido retirando….

"Los veo a unos más mermados de facultades, a otros con más kilos, me miro en ellos y me siento muy bien. También por lo difícil que está la situación del toro se fueron alejando poco a poco de esto. Yo gracias a Dios las veces que he toreado recientemente me ha ido bien y eso me da ánimo para seguir adelante", señaló Garza.

El jimenense comenzó en los toros cuando tenía 11 años, pronto se convirtió en un ídolo de la región por su valentía y sus buenas maneras de torear alegremente con la capa y cubrir de manera espectacular el segundo tercio. Debutó como novillero en 1983 en una encerrona en Cadereyta lidiando cuatro novillos de San Antonio de Triana. Indultó a uno de ellos de nombre "Centenario".

"Estuve seis años en las filas de los novilleros, fui a La México donde fui triunfador de la temporada y me ofrecieron la alternativa con categoría, después de haber toreado por toda la República Mexicana". Recordó.

En poco más de 36 años en los ruedos, por suerte, Garza solamente ha sido herido cuatro ocasiones, además de una fractura y un hombro dislocado: "Ha sido poco el castigo que me han dado los toros, gracias a Dios".

En este tiempo ha sabido compaginar su actividad de matador de toros con otras que le han permitido seguir en la lucha diaria, para llevar el sustento a su casa.

"Me han invitado algunos alcaldes para trabajar con ellos. Algún tiempo estuve como director de deportes, estuve también en el área de saneamiento ambiental y ahorita estoy en una empresa muy importante de arena sílica, que son arenas que se usan para los pozos petroleros y para recubrir pisos entre otras cosas. Es una empresa de unos buenos amigos de Cadereyta y gracias a Dios me va muy bien con ellos".

Con la misma ilusión de torear este domingo, Garza espera la fecha del 19 de noviembre, cuando cumplirá 30 años como matador de toros.

"Esperamos hacer algo grande en Cadereyta para entonces y festejar que sigo activo. Aún espero torear en Monterrey en un cartel importante como base de cartel para darle pela a las figuras de México y del extranjero por qué no. Pero por lo pronto la del domingo. Vamos a echarle trancazos y vamos a pelear las palmas con las banderillas también. Y si sale el diablo, vamos a ponerle banderillas", concluyó.






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