Al Toro México | Versión Imprimible
Viñeta: Bizarría y mal ejemplo
Por: Jorge Arturo Díaz Reyes | Cronicatoro
Miércoles, 18 May 2022 | Cali, Col.
"...que tienen a esta por faro, y tan propensos son a imitar malos..."
A Ginés Marín, el manso tercero, que había brindado a Paco Camino desde la distancia, le cazó en un embroque promediando la faena. Se vio en la pantalla, repetido a cámara lenta el cornalón, el zarandeo, el pitón atravesando de lado a lado el muslo derecho, la peligrosa caída...

Sangrante, sin dolerse, aliviarse ni abreviar, el jerezano continuó la lidia, la firmó con un severo volapié, saludó la ovación y se fue sin renguear, sin una mueca por el callejón hasta la enfermería donde le operaron –¿Ah? –Cornada de dos trayectorias; una de 25 centímetros que llegó hasta el anillo inguinal y otra de 20, con orificio de salida –dijo el doctor Máximo García Padrós en la puerta, mientras al fondo la ambulancia cargaba con el herido.

Por su parte, Álvaro Lorenzo, que había salido a torear aun con los puntos de su extensa cornada en este mismo ruedo siete días antes, enfrentó dos problemas: las dificultades de su lote y las intransigencias que no le permitían salir del pitón contrario.

Sereno, al segundo (bis), un reserva cinqueño de José Vázquez, con 590 kilos, boyancón e inexpresivo, le porfió a riesgo, hasta el aviso, la estocada y el descabello certero. Con el quinto, bravucón que se paraba y se paraba tras cada segundo pase, logró al final, con cuatro manoletinas expuestas, cambio y natural, arrancar la ovación que la estocada limpia redobló y le bastó a don Juan Francisco García González para dar oreja.

Curro Díaz pechó con media corrida completa. Entre ella, el bravo primero, único de la tarde. Con su personal donaire le impartió dos tandas preciosas. De a cuatro por izquierda y cuatro por derecha. Redondas, bajas, ligadas y bien rematadas por el pecho. Brillantez entre mucho pasar opaco. Estoqueó sin puntilla y saludó. Bien.

El cuarto, claudicó y claudicó…, mas no por eso mereció el bajonazo degollante que le dio de baja. El sexto, que lidió por Marín, tuvo una virtud, la franqueza, pero muchos defectos, trastabillaba, soso, intermitente… obligó una brega de a dos en dos, que solo subió a tres al final enervando la clientela y que complementada con un espadazo eficaz le permitió a Usía sellar la efeméride con otra oreja dominguera.

Y qué estará pensando El Juli que ha visto igualada su perfecta faena del miércoles a "Bellotero" (el toro de La Quinta), con estas dos y las otras tres premiadas en esta feria. Me imagino que podrá pensar como muchos que ahora en la primera plaza del mundo todo vale lo mismo. Y seguro así también los presidentes de todas las demás, que tienen a esta por faro, y tan propensos son a imitar malos ejemplos. La bizarría ofrendada por los toreros a la fiesta merece más criterio en el primado palco.