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Editan "Anuario Taurino" de La México  

Contiene las reseñas gráficas de las últimas tres temporadas

En sus 74 años de existencia desde su inauguración el 5 de febrero de 1946, la Plaza México se ha nutrido de personajes, historias, relatos y anécdotas que por sí misma la sitúan en un lugar preponderante como ícono y sede de la fiesta taurina, arraigada a la cultura popular mexicana. 

Y no obstante que cada empresario, torero, ganadero, médico, aficionado, cojinero, porrista, etcétera, cuente a su estilo el "antes y después" de una corrida de toros, buena, mala o regular, siempre habrá la referencia de aquel librito que al entrar al tendido nos hizo llegar a tiempo la información necesaria y el espacio para que uno mismo fuese reseñando la información pertinente de los hechos, toro a toro. 

"El Programa", cuyo primer ejemplar coleccionable se publicó en el lejano 13 de abril de 1986, obra e imaginación de Fernando Jiménez, ha visto surgir esta semana la edición de un hermano mayor: el Anuario Taurino de la Plaza México, que reúne toda la información gráfica de las tres recientes temporadas desde que la empresa Tauro Plaza México, gestiona el coso mayor del mundo. 

El anuario cubre todos los festejos de los seriales de novilladas y corridas de Temporada Grande desde 2016 hasta la temporada 2018-2019. 

"Es la historia de cada corrida. Es un libro que cronológica, fotográfica e históricamente no lo ha habido en la historia del toreo, se me ocurrió, es una creación mía", dijo Jiménez, conocido fotógrafo taurino, de gran sensibilidad artística a quien se debe "El Programa", que cumplió ya la cifra de mil 114 corridas de toros en 34 años. 

Debido a la pandemia, la presentación del Anuario no fue posible realizarla según se tenía previsto, motivo por el cual y en ocasión de su onomástico el pasado día 20 de julio, Jiménez lo anunció y puso a la venta a través de las redes sociales para conocimiento del público aficionado y los profesionales del toreo. 

"Son solamente mil ejemplares a un costo de mil pesos cada libro. También se pueden enviar al interior de la república, con costo de envío", agregó el autor.  

El tomo lujosamente encuadernado, abarca el total de los 88 festejos que se han dado hasta ahora y en ellos se narra, sin textos adicionales, la historia grafica de cada festejo. Cualquier detalle o suceso queda inmortalizado como son las confirmaciones, alternativas, cornadas, despedidas, corte de orejas y rabos. 

"El público del tendido y las barreras también tiene un espacio importante en el Anuario, por ser ellos quienes con su boleto sostienen a la fiesta", agregó el fotoperiodista. 

El aficionado también podrá encontrar en este Anuario las estadísticas y las portadas de los programas de estas 88 tardes. En las estadísticas se podrán encontrar: el cartel completo, la fecha, los alternantes, confirmaciones o alternativas, el corte de orejas; el nombre, número y peso de los toros y/o novillos indultados o que hayan merecido el corte de orejas. 

Hablar de Fernando Jiménez es hacerlo de un personaje que desde su niñez se ha empapado de toros y se enfermado "del mal de montera", como sucede en muchos casos. 

Ya desde 1925 su abuelo dejó constancia a su padre de que la afición correría por la vena familiar desde aquellos primeros lustros del siglo pasado. Luego, su padre, se encargó de ilustrarlo a través de la imaginación, siguiendo las narraciones de Paco Malgesto por medio de la radio, de todo lo que acontecía en la Plaza México, cuando apenas "Fer" tenía 9 años. 

"Un par de años después mi padre murió y a los 14 me dio por salirme de mi casa y ya contagiado del mal de montera busqué las oportunidades en capeas, vacadas y ganaderías". 

Cuenta que su primera clase práctica se la dio ni más ni menos que el maestro de San Luis, Fermín Rivera, un día que lo descubrió mirando a través de un agujero los entrenamientos de Curro Rivera y de toda aquella pléyade de taurinos potosinos que hicieron época a partir de los años 60. 

Encarrilado, Fernando tuvo su primera actuación el 6 de octubre de 1972 como becerrista en un serial de Jueves Taurino organizado por el empresario Joaquín Guerra Morales, en San Luis. 

"Se hizo la lista y me programaron en el primer jueves. Se lidiarían cinco vacas y el triunfador lidiaría el sexto, un novillito criollo. Esa tarde fui el triunfador y me gané la repetición. En la siguiente volví a ganarme el sexto, un novillo que acabé por indultar. En dos tardes cuatro orejas y un rabo", expresó. 

La carrera novilleril de Fernando Jiménez abarcó poco más de 20 festejos, pero en ninguno pudo ser anunciado por el doctor Alfonso Gaona en La México, como era su mayor deseo. 

Cierto día en que toreó en Acapulco, al final del festejo fue por su paga a la oficina. Abajo ya lo esperaban los miembros de su cuadrilla a quienes liquidó sus sueldos y viáticos. Al final se quedó sin dinero ni para regresar al hotel donde se vistió y ese día decidió colgar los trastos. 

Su intuición lo llevó a vender publicidad y vio que era bueno para eso. 

Comenzó a vender anuncios para unos carritos ambulantes. Luego fueron cientos. Logró hacer un buen contrato con la empresa Kimberly Clark con el que se compró un carrito para seguir dándole la vuelta al negocio. 

En 1985 viajó a España y por el simple gusto de hacerlo, se compró barreras de primera fila de sombra en la plaza de Las Ventas en aquel ciclo de feria. 

Uno de esos, en la explanada, vio cómo la gente se arremolinaba en torno a un "tío" y salía de ahí con un folleto en la mano. Se acercó y pagó por uno. Era la información de la corrida de ese día. 

"Ahí se me ocurrió hacer uno en México, ya que aquí no lo había. Al llegar toqué puertas de mis conocidos y de las empresas que entonces movían la fiesta. El señor Ariza, de la Casa Domecq y el señor Casillas, de la Cervecería Cuauhtémoc, de don Alberto Bailleres, me compraron publicidad y ahí empezó todo". 

El primer "Programa" que se publicó fue el 13 de abril de 1986 y en el cartel figuraban Mariano Ramos, Pedro Gutiérrez Moya "El Niño de la Capea" y Javier Bernaldo, con toros de Tequisquiapan. 

A la vez, a solicitud de los empresarios de Guadalajara, incursionó también como apoderado y llevó las carreras taurinas de toreros como Hernán Ondarza, Sergio González, Humberto Flores y Alfredo Lomelí. En esa época aprendió a lidiar con los grandes de la época como Rafael Báez, Pepe Chafick, Manuel Lourdes Camino, etcétera. 

"Aprendí de gente que te enseña a respetar", dijo. 

El 5 de junio de 2006, hace 14 años, mientras hacía ejercicio en Los Viveros, Fernando sufrió un infarto. Se recuperó y volvió a la brega, sin dejar de trabajar por lo que más le gusta: la Fiesta de los toros. 

"Es por todo esto que este Anuario se ha hecho más por afición, por gusto, por amor a la fiesta que por dinero. Me siento muy pleno de hacer lo que me gusta. Muy contento de tener el reconocimiento de los aficionados. 

Es un trabajo muy bonito que vale la pena. Lo hice con mucho cariño aquí en casa, para que mis más de 450 fotografías que finamente dejo en la memoria de mis cámaras de cada corrida tuvieran un público a quien llegar", dijo el fotoperiodista nacido en san Luis Potosí el 20 de julio de 1952. 

Los interesados en adquirir el libro pueden solicitarlo por email 
a: anuariotaurinoplazamexico@gmail.com 






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