"Modernizar la expresión taurina": De Icaza  

Un breve recorrido por la trayectoria del pintor mexicano

Desde su nacimiento, Rafael Sánchez de Icaza ya estaba predestinado a ser un artista. Los ríos caudalosos de sangre artística que corría por las venas de sus predecesores, confluyeron en él y en sus hermanos y ese torrente de emociones artísticas y plásticas se ha transmitido también a sus hijos.

Hijo del crítico de teatro Luis Sánchez Zevada y de la pintora María Teresa de Icaza, Rafael ha transcurrido su vida desde pequeño rodeado de personajes de las artes y de la fiesta brava, de ahí sus enormes atributos para destacar en ambos medios.

Con los lápices primero y los pinceles después, bastaban para que una hoja en blanco o un lienzo cobraran vida multicolor que ha sido uno de los sellos característicos en su obra.

Hoy, como casi todos en el mundo, el pintor se ha recluido en su residencia a causa de las restricciones sanitarias por el covid-19, pero esto no ha impedido que desde ahí siga emanando su vena artística en pequeños trazos que ahora están a disposición de los coleccionistas.

"Ahora que estamos en contingencia estoy abocado a hacer una serie de "obra para enviar", formatos para enviar", dijo.

Y es que acostumbrado a elaborar pinturas en cuadros de 4 por 2 metros o de grandes esculturas de 20 metros, las circunstancias actuales lo han obligado a modificar el trazo.

"En esta época de cuarentena me he reducido al trabajo de una mesa y me puse a pintar muchísima obra con mi estilo, con esta nueva tendencia, pero en formatos pequeños, acuarelas, dibujos, tintas, una serie grande de estos que va a tener la anécdota o el peso histórico de que se hizo durante la cuarentena mundial", agregó.

Junto con el escritor Jorge F. Hernández, el pintor nacido en la Ciudad de México en 1958, elabora esta serie dos de cuarentena”, que va ligada con un reto al primero.

"Él (el escritor), a diario hace un cuentín y yo a diario una acuarela o una tinta y nos intercambiamos los trabajos, los platicamos en redes sociales. Él me muestra su obra y yo le muestro mi trabajo, así entre juego y creatividad llevamos una serie grande tanto él de cuentos como yo de acuarelas, dibujos y tintas .

"La serie la voy a empezar a mostrar en Instagram y en Facebook para que se dé a conocer esta obra y obviamente si alguien quiere que se le envíe alguno de estos trabajos, a través de la Galería Sánchez de Icaza se puede adquirir. Son trabajos que se pueden enviar a un costo bastante accesible, para la gente que quiera invertir en el arte en estos momentos de la  cuarentena", agregó Sánchez de Icaza.

Recientemente el escritor acaba de publicar un libro de arte llamado "Pinturaleza", de formato 30 por 30 centímetros, elaborado en un buen papel en la imprenta Foli de México.

"Estamos haciendo esta labor de promover el libro, la obra y promover el arte taurino que es mi idiosincrasia y toda la cultura de mi vida".

Aquellas personas que deseen adquirir un trabajo artístico de estas "obras para enviar" o bien el libro, lo pueden solicitar a través del correo electrónico de la Galería Sánchez de Icaza: gsdei@hotmail.com o directamente en las cuentas personales del pintor en Instagram (Rafael Sánchez de Icaza) y en Facebook (Galería Sánchez de Icaza).

La trayectoria como dibujante, pintor y más tarde cronista taurino y escritor de Sánchez de Icaza se remonta a los años que, siendo niño, su mamá lo llevaba a la Plaza México y en el palco 44 que está a un lado del palco de la Autoridad, su abuelo Alfonso de Icaza Green, transmitía a la redacción de "El Redondel", del que fue fundador, la crónica de la corrida que minutos más tarde se podía leer en las calles de la ciudad.

Ahí, pintando dibujos para que el niño no se aburriera el tiempo que duraba la corrida, nació la vena artística de Rafael, hoy considerado un pintor taurino, que vino a revolucionar el concepto de los clásicos como Ruano Llopis y Pancho Flores.

Como su abuelo no le permitiría publicar aquellos primeros dibujos taurinos en el periódico, le ofreció un espacio para escribir y fue entonces cuando comenzó una carrera como periodista.

"Antes de escribir mi primera nota me metieron a estudiar. Con Francois Charles Bauer estuve estudiando todas las técnicas del periodismo y cuando estuve listo me lancé al ruedo como articulista en El Redondel. Debuté haciéndole una entrevista al maestro Peraza y me tocó entrevistar también a Luis Procuna, Fermín Espinosa "Armillita", Lorenzo Garza y aquellos toreros que venían de España, como Julio Robles y muchos otros", dijo.

Sánchez de Icaza hizo trabajos periodísticos en El Redondel hasta la muerte de su abuelo, ocurrida en 1972 y posteriormente fue llamado a otro periódico, el "Claridades", donde le dieron una línea de teléfono que conectaba al callejón de la Plaza México y desde ahí narraba a la redacción toro por toro, como lo hacía su abuelo en su tiempo.

A su vez escribía también en El Nacional, esperaba los reportes dominicales de Jesús "El Ciego" Muñoz sobre los resultados taurinos de la jornada y enseguida se trasladaba a la estación de Radio 620, donde colaboraba con Clarinero padre y tenía oportunidad de comentar su crónica que se publicaría al día siguiente.

"Empecé a darme cuenta cómo estaba esa parte del periodismo, a la cual yo no quería pertenecer. Yo venía de un periódico honesto que fue de mi abuelo y Abraham Bitar Gelati, que nunca recibió ningún centavo de corrupción por ningún torero o ganadero. Así que antes de verme más involucrado o ya no poder de ese medio, decidí salirme y seguí escribiendo con el tiempo, pero luego me retiré de la parte periodística y me dediqué a la pintura", agregó.

Hoy la obra de Sánchez de Icaza, el autor del logotipo del Al Toro México, se puede identificar fácilmente por sus trazos.

"Si quieres empezar a hacer apuntes, dibuja rápido”, le dijo su maestro Rodolfo Francisco, el único que le hacía caso y daba consejos en aquellas sesiones dominicales.

"¡No pintes toros, te vas a morir de hambre!, me regañaba, ¡eso no te va a dar de comer!", me decía que hiciera otra cosa, finalmente me ganó mi efusión", expresó el pintor del autodenominado surrealismo geométrico. Su estilo se define muy fácilmente:

"Es la geometrización de los trazos, el conocimiento de la mecánica de las suertes. Intento hacer una expresión contemporánea, modernizar la expresión taurina, pero sin romper la esencia ni la tradición", expresó.

En el 2002, Rafael Sánchez de Icaza fue elegido por el jurado como ganador del VI Concurso de Pintura Toresma 2, al que se presentaron 103 obras de autores de diferentes nacionalidades. Con los 33 cuadros seleccionados como finalistas, se celebró una exposición en el Aula Cultural de la Plaza de Las Ventas.






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