El Chihuahua y su otra faceta expresiva  

El matador norteño comparte su pasión por las artes plásticas

Además de liderar por enésima ocasión d esel escalafón taurino mexicano, empatado en 12 festejos con José Mauricio en lo que va del año hasta antes del parón obligatorio, Antonio García "El Chihuahua" no descansa y anda siempre de aquí para allá haciendo algo.

Fuera de la rutina habitual de ejercicios y del toreo de salón que practica en la propia placita de su finca, Antonio se da tiempo para estar al pendiente de sus caballos y cuidar todos los detalles en las caballerizas, lo mismo que meterse a la cocina y preparar algún platillo a su antojo.

Ayer mismo mientras transcurría la entrevista, El Chihuahua disfrutaba de colocar él mismo los blocks con los que debería dar forma a una barda de 300 metros de largo por tres de alto, pues dice que también le sabe a la albañilería.

"A mí siempre me ha gustado tener todo y a mucha honra, para poder decir qué está bien y qué está mal, porque no es lo mismo ver los toros desde la barrera. Cualquiera podría decir que es muy fácil levantar una barda, pero ya desde que haces la zanja y colocas la zapata es diferente y en este caso para mí es muy bonito, porque significa que la estoy haciendo con mis propias manos y a mi gusto. Incluso me preguntó un amigo arquitecto:  ¿Quién te está construyendo, porque te está quedando muy bonito?".

Sin embargo, otra de las pasiones que tiene El Chihuahua es la pintura, en lienzos grandes, como debe de ser y de la que nos explica a detalle a continuación:

"Empiezo a dibujar o a pintar acuarelas pequeñas desde que yo estaba chiquillo. Y todo es porque mi abuelo pinta. Tengo además un tío, primo hermano de mi papá, que es un gran artista. De hecho, hace unos seis años demandó a Aguascalientes porque le plagiaron una de sus obras en el cartel de la Feria. Él se llama Arturo Samaniego, es un pintor muy famoso a nivel mundial y tiene una academia muy grande en Miami", dijo.

Agregó que hace como cuatro años, acompañó a su entonces apoderado Curro González a comprar unos lienzos, ya que a él también le gusta la pintura.

"Aproveché y también compré un lienzo y desde entonces retomé la pintura, de esto hace unos cuatro años. Mis pinturas son en lienzos grandes, me gusta mucho pintar realismo, pero me quita mucho tiempo. Me exijo mucho dejarlo muy "perfecto" y no me gusta, llega un momento que me desespero y siento como que lo realista también pierde mucho la faceta de la imaginación o "del otro mundo" como yo le llamo, cuando uno trabaja a los trastos", señaló.

En sus obras, que El Chihuahua las firma como "Tony", abundan mucho los colores muy vivos, muy llamativos.

"Uno de mis pintores que me inspira mucho es Picasso, por eso pinto algo similar, pero no igual. Me gusta pintar toreros, todo lo que sea taurino, al final y al cabo metiéndole un poquito mi picardía y mis cosas salen buenas pinturas (ríe)".

Sus pinturas favoritas han sido un Quijote y un Cantinflas toreros, pintados muy a su manera y con sus cosas, lo mismo que un Manolete, que le viene al recuerdo.

"También he podido pintar capotes de brega e incluso he toreado con ellos en algunos festivales". Cantinflas es un artista que me inspira mucho. Sé que a él le gustaba mucho también Picasso, entonces he pintado varias obras de Cantinflas que ya las he vendido. Muchas de mis pinturas son de mi imaginación, como también he tratado de pintar al maestro Pana, con una imaginación abstracta y también las he vendido".

Cuenta que a muchos de sus compradores no los conoce personalmente, pero a otros sí y que sus obras llegan a cotizarse hasta en 35 mil pesos como mínimo.

"Cuando vienen a visitarme a mi finca se quedan observando las pinturas que tengo colgadas y ahí mismo me las compran. También he vendido a través de mis redes sociales y otras las he donado a gente que lo necesita. Por ejemplo, hace tiempo un niño necesitaba un trasplante de hígado y otro un trasplante de médula y se las di a su familia para que se ayudaran con sus gastos de operación".

Uno de sus amigos a quien le vendió dos obras fue al luchador Sin Cara, quien luego de enmarcarlas las colocó en su casa de El Paso, Texas.

"Me dice que hubo una persona que le daba hasta seis mil dólares por una de ellas, pero él no la quiso vender. Y no la vendió porque recordó que yo siempre les explico que cada obra tiene un significado especial para mí".

Relata que esa en particular, un toro de Piedras Negras que lidió en Xico, Veracruz, le fracturó dos dedos de la mano derecha.

"A ese toro no lo podía dejar ir vivo de ninguna manera así que me tiré a matar con la mano izquierda. Eso se lo platiqué a Sin Cara y por eso fue por lo que no la vendió, pudiendo sacarle hasta el doble de su valor".

Para aprovechar esta pausa a causa de la emergencia sanitaria ocasionada por el coronavirus, El Chihuahua ya se surtió de varios lienzos y se pondrá a crear nuevas obras.

"Ya tengo preparado para empezar a pintar el día de mañana. ¡Ah, porque sabrás ¡, también estoy pintando unas chamarras. Por un lado le pinto una hombrera y una manga de traje de luces y en el pecho del lado izquierdo llevan pintadas también la imagen de un torero de los que pinto abstracto y en la espalda como un traje de luces. He pintado como unas 30 chamarras y tengo cuatro pendientes por entregar. Así es como yo me la paso cada que estoy en Chihuahua, en mi finca, lejos de las distracciones, ya que aquí siempre tengo algo qué hacer. Torear eso ya vendrá después, cuando haya pasado todo esto…", finalizó.






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