Leo Valadez, el hecho de querer ser       

Sendos trofeos por la respectiva labor de los matadores

El menos experimentado del cartel, pero ratificando el porque es una de las firmes promesas de la baraja taurina nacional, se trata del matador Leo Valadez, a quien lo anteceden una numerosa cantidad de tardes triunfales, que lo han ido colocando en los principales carteles de las ferias taurinas. 

El día de hoy Leo Valadez saltó al albero del coso Monumental, para pelearle las palmas a una primera figura del toreo mundial como es el maestro Enrique Ponce, además del matador Arturo Saldivar. 

Ante su primero dio un magnífico saludo capotero , el cual incluyó lances a la verónica, chicuelinas y hasta gaoneras, un artístico lance soltando una punta del capote que fungió como remate. Dada la insistencia de los asistentes, Leo cubrió el segundo tercio con grandes facultades, fuerte se mira, y aprovecha tal condición para "jugar" al toro, regocijándose y deleitando a la afición, quien estuvo con él todo el tiempo, tras la determinación que mostró. 

Brindó al maestro José María Napoleón, para luego caminar hacia  los medios, y  rodillas a tierra, aspaviento de valor, el ejemplar de Teófilo Gómez acometió al cite, y Valadez toreo con la derecha, luego un cambiado por la espalda quedando a merced del astado, pero supo resolver, se incorporó a la brevedad y luego ejecutó el pase del desdén. 

Las buenas condiciones de "Tortolito", fueron aprovechadas cabalmente por Leo, quien estructuró una faena con temple, toreando con el alma, tal vez para si, desprendiéndose del ayudado para torear “al natural” por el pitón derecho. El pinchazo redujo la cantidad de pañuelos blancos para solicitar trofeos, de tal manera que una oreja fue suficiente. 

Con el cierra plaza, volvió a dejar claro que quiere ser un torero de élite, además de sus buenas maneras, tiene ángel y lo que hace en el ruedo llega a los tendidos, pese a la lluvia que había a estas alturas de la corrida, la gente permaneció en la plaza para verle torear, el de Teófilo se sintió podido y se refugio en tablas, muy cerca de la puerta de toriles, donde Leo le plantó faena. De nueva cuenta, la espada le jugó una mala pasada. 

Arturo Saldivar comenzó con un toro que fue fuertemente protestado por la falta de trapío, y que el juez de plaza no tuvo más remedio que regresarlo a los corrales, incluso una vez que se le alcanzó a dar un puyazo, entonces se lidió el primer reserva perteneciente a la divisa de Santa Bárbara. 

De salida tuvo una embestida áspera, pero tras el puyazo y la muleta mandona de Saldivar, el toro se dejó meter mano, sobre todo por el pitón derecho, donde hubo momentos de lucidez. Con su segundo tuvo muchas adversidades, la lluvia comenzó con fuerza, la afición buscó los accesos de salida para tratar de refugiarse, el ruedo también comenzaba a poner en riesgo la integridad física de los actuantes, en fin, una lucha contra el destino. 

Saldivar se sobrepuso,  y entonces sí, llegaron tandas de mucha calidad, exponiendo una tauromaquia de poder, toreando por bajo a un toro bravo de Teófilo, a la gente ya poco le importó mojarse y volvieron a sus lugares, y aquí también fue el pitón derecho el mas potable, las bases que posee el de Aguascalientes, le permitieron estar por encima, tras una estocada entera, cortó una oreja.  

El maestro valenciano Enrique Ponce, es sumamente querido por la afición de Aguascalientes, quien le brindó una cálida salida al tercio tras romper el paseíllo, ante su primero proveniente de la vacada de Santa Bárbara, pudimos deleitar un poco de esa tauromaquia exquisita, que de no ser por la extrema debilidad del ejemplar que tenia calidad, estaríamos contando quizá otra historia.

Mientras que con su segundo, ya perteneciente a la ganadería titular de la corrida, el valenciano regaló muletazos de alta elaboración, sumamente sensibles, aunque poco le duró el gusto, pues los muletazos estarían limitados por el "Amigo Alfredo", poco efectivo con la espada, y al final hubo división. 

Ficha
Aguascalientes, Ags.- Plaza Monumental. Corrida del Aniversario 444 de la ciudad. Tres cuartos de entrada en tarde fresca y lluviosa. Cinco toros de toros de Teófilo Gómez bien presentados y de buen juego  y Santa Bárbara (1o. y 2o.) entre los que destacó 4o. y 5o. Enrique Ponce (corinto y oro): Palmas y división de opiniones. Arturo Saldívar (azul noche y plata): Palmas y oreja. Leo Valadez: (blanco y plata): Oreja y silencio. Incidencias: La corrida comenzó con veinte minutos de retraso a causa de la fuerte lluvia que cayó momentos antes del festejo. Tras concluir el paseíllo se realizaron honores a la bandera por parte de los integrantes del Ejército Mexicano.






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