Paco Velásquez se estrena a caballo en México  

El matador portugués ha decidido en adelante torear a caballo

De familia aficionada al futbol, y de casi nula experiencia taurina, el portugués Paco Velásquez nunca se imaginó que algún día su pasión por los toros haría que ellos, en lugar de alentar en las tribunas del estadio al equipo Benfica, vibrarían con él en una plaza de toros.

Mucho menos que compartiría los días de entrenamiento con el afamado rejoneador lusitano Diego Ventura y, todavía, por más increíble que parezca, alternar en el cartel de su presentación en México como rejoneador con su máximo ídolo.

Pero para Francisco José Lópes Pescador de Matos, su nombre oficial, no había impedimentos. Su sueño de ser torero estaba tan fijado en su mente que decidió viajar a España y buscar nuevos horizontes. Apenas tenía 15 años.

Ya estando ahí, cierto día conoció a Alejandro Amaya, el tiempo que el mexicano estuvo afincado en Sevilla, y fue el de Tijuana quien le apoyó desde sus inicios cuando comenzó a torear como novillero.

"Para mí Alejandro es como un padre. Le tengo mucho cariño porque me ayudó como uno más de su familia; me abrió las puertas de su casa, y si soy torero a pie se lo debo todo a él, porque fue el que me ayudó, el que me trajo aquí a México, el que me presentó a varios ganaderos y me llevó a los tentaderos. Con él pude concretar el sueño de ser matador de toros y ahora por él también estoy cumpliendo este sueño de torear a caballo", dijo Velásquez.

El torero luso actuará este sábado 2 de febrero en el cuarto festejo taurino ecuestre en ValQuirico, donde alternará con Diego Ventura, Pedro Louceiro III y Santiago Zendejas, con toros de la ganadería de Juan Huerta, y en el que tomarán parte también los Forcados de Mazatlán y los de Teziutlán.

La trayectoria taurina de Francisco, nacido el 23 de diciembre de 1990, ha crecido como la espuma. Debutó con erales el 20 de febrero de 2007 en Lisboa en la Plaza de Campo Pequeño y en España el 9 de marzo en Espartinas. En México, cuando lo trajo Amaya, mató su primer festejo en Puerto Vallarta, el 23 de marzo de 2011.
 
"En un principio cuando empecé a torear quería ser de a caballo, pero no tenía caballos y sucede que uno de mis mejores amigos es nieto del maestro Manuel dos Santos, bastante importante  aquí en México y empecé a frecuentar su casa, vi sus fotos, sus videos y ahí fue donde fue creciendo mi afición al toreo a pie y lo del caballo lo fui dejando aparte. Pero cuando empecé una fuerte amistad con el maestro Diego Ventura desperté esta pasión que ya la tenía pero la tenía ahí calmada".

Luego de haber toreado medio centenar de novilladas, Paco Velásquez tomó la alternativa el 28 de marzo de 2014 de manos de Fermín Spínola y de testigos Alejandro Amaya y Pablo Hermoso de Mendoza, en Tequisquiapan, Querétaro, con el toro Gitanillo, de Javier Garfias.

"México me ha acogido con mucho cariño y me ha ayudado muchísimo. Con el ganadero Pablo Labastida, en San Luis, fui haciendo mi carrera. Ahí viví cuando novillero. Aquí fue donde empecé como torero a pie y aquí donde empiezo el sueño de rejoneador, aquí es donde todo comenzó", recuerda.

Su amistad con Diego Ventura se fue dando por el simple trato. Un día el jinete lo invitó a su casa a montar sus caballos.

"A Diego lo conocía así de vista, luego él empezó a invitarme a su casa, el toreaba las vacas a caballo y lo las toreaba a pie. Un día me dijo: "oye Paco, a ti te encantan mucho los caballos, hoy vas a subir a caballo y vas a torear por primera vez", era un día antes de mi cumpleaños 27 y le dije: "¡Hombre Diego, ¿cómo voy a hacer eso? te voy a estropear los caballos".

"Ahí fue donde se despertó lo que tenía dentro, para mí era un sueño, una locura cuando monté los caballos que prácticamente lo hacían todo y fue cuando empecé a soñar esta aventura y a tomarlo en serio. Las cosas han ido evolucionando, el principio lo tomé como un gusto y ahora ya es toda una responsabilidad, porque estoy entrenando con el mejor,  por eso considero que Diego es mi espejo", afirmó.

Poner una cuadra de caballos no es fácil, así que casi siempre ha montado los caballos que Ventura va dejando.

"Además tengo tres caballos nuevos del hierro mexicano de Caliente ya hechos por mí. Han sido horas y horas de estar montando. Me impactaba ver a Diego que se monta desde las 8 de la mañana y termina de montar a las 10 de la noche, pero solo así, para poder llegar a ese sitio que nada más alcanzan los privilegiados hay que entrenar casi todas las horas del día".

De la cuadra destaca "Duelo", el primer caballo que montó y que luego le adquirió a Ventura, por lo que lo considera "el crack" de su cuadra.

También tiene de salida a "Trianera", una yegua cruzada y a "Suspiro", ambos también de Diego.

Para banderillas están "Duelo", "Vivaldi", un lusitano que transmite mucho y para los quiebros utiliza a "Ritz" y a "Maño". Completan la cuadra "Mazzantini", adquirido a Manolo Manzanares, y para matar tiene a "Nativo", que perteneció a Pablo Hermoso de Mendoza.

"El festival del sábado en ValQuirico será apenas mi segundo festejo, luego de haber toreado uno en León y para mí es un honor poder acartelarme con estos toreros y siempre compartir cartel con Diego es una doble responsabilidad, primero por usar sus caballos y segundo, por estar a la altura y no hacerlo quedar mal, pero para eso estoy entrenando, ténganlo por seguro", finalizó.






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