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La refrescante variedad del triunfo       

José Mauricio estructuró la faena más redonda de la noche

Existen instantes que refrescan el alma y nos hacen presente que nuestra afición brota de la huella que nos deja el quehacer de lo bien hecho, de esas emociones que nacen de la creación en un ruedo y con la soltura del espíritu. La noche de este viernes en la Plaza Arroyo tuvo el interés de la sencillez y el placer de torear por el "mero" gusto, ante un ganado del ideal tamaño para un evento de esta clase.

El festival mostró variedad de estilos, conceptos y escalafones dentro del toreo, pues tomaron parte matadores, novilleros, becerristas y aficionados prácticos, quienes plasmaron su personal manera de entender el toreo.

Fue José Mauricio el autor de la faena más redonda de la noche, en la que el talante artístico tuvo relieve. El torero de Mixcoac dio una clara muestra de su tauromaquia impregnada de estética y clase, cuajando al natural a un buen novillo de San Maximiano que tuvo mayor transmisión por el perfil zurdo.

Los trazos de Mau fueron relajados, gustándose delante de su mujer y su pequeño hijo, presentes en los tendidos del coqueto coso capitalino. Cuando se torea así de bien, las orejas son lo de menos, así que los dos apéndices merecidamente cortados quedan un tanto al margen de la labor de un torero cuyo concepto merece mayores espacios en las plazas de nuestro país.

También cortó dos orejas el novillero Ávila de la Torre, parte importante en la organización del festival. Y si al principio acusó el hecho de no torear tan seguido, después se fue soltando y estructuró una labor en la que transmitió sentimiento y alegría por ponerse delante.

Ignoramos si en la cabeza de Héctor ronda la idea de volver a enfundarse el "chispeante", lo cual no es fácil, pero esta noche dio muestras de cualidades muy interesantes. Quizá en su momento no recibió las oportunidades que le hubieran llevado a pensar alto.

Antonio Lomelín mostró buena dosis de garra ante un novillo que desarrolló complicaciones y tendía a ceñirse, buscándole. Con base en raza, extrajo naturales de mérito y se levantó tras ser arropado para cortar una oreja especial, por la manera de "trabajarla". Cabe destacar las señoriales verónicas que le recetó de inicio a su oponente.

Una grata sorpresa fue la actuación del aficionado práctico Diego Barroso, que busca torear muy a la mexicana, con muletazos sabrosos por el pitón derecho. Barroso cuenta con buena planta y supo aprovechar a un novillo de San Maximiano que mereció arrastre lento, al igual que el de Mauricio. A la postre, perdió las orejas por fallar a espadas y dio vuelta al ruedo.

El becerrista Pepito Arroyo eslabonó una faena meritoria y en la que mostró sus buenas condiciones. El hijo de Pepe Arroyo sabe acompañar las embestidas, demostrando valor y desmayo, así que dio una vuelta al ruedo tras simular la suerte suprema ante su becerro, pues ésta fue lidiado a la portuguesa.

Patricio Pons, destacado aficionado práctico del escalafón mexicano, lidió uno de Teófilo Gómez que tuvo poca fuerza y fuelle. Pese a ello, Pato mostró su elegante planta de torero y tuvo destellos que hablan muy bien de su entender taurino.

Ya bien entrada la noche, el público salió contento. Finalmente, la refrescante variedad del triunfo fue estandarte de este agradable festival.


Ficha
Ciudad de México. Plaza Arroyo. Festival nocturno. Casi lleno, en noche calurosa. Cuatro novillos de San Maximiano y uno de Teófilo Gómez (5o.),  despuntados para festival, como permite el reglamento, de juego variado y entre los que destacó el 3o., premiado con arrastre lento, al igual que el 6o. Un becerro de Antonio Guzmán (1o.), bueno, lidiado a la usanza portuguesa. El becerrista Pepito Arroyo: Vuelta. El matador Antonio Lomelín: Oreja. El matador José Mauricio: Dos orejas. El novillero Ávila de la Torre: Dos orejas. El aficionado práctico Patricio Pons: Palmas. El aficionado práctico Diego Barroso: Vuelta. Incidencias: El orden mostrado fue el de las actuaciones de los toreros.Destacó en banderillas el aspirante Carlos Martell, que saludó tras parear al sexto. Pepito Arroyo realizó el toreo a la usanza portuguesa.






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