Banners
Banners

Gutiérrez hizo el toreo de buen gusto        

Cortó una oreja a un ejemplar de la dehesa queretana de San Martín

La dehesa queretana de San Martín, lidió su segundo encierro en la presente temporada novilleril de Aguascalientes, bautizando a sus pupilos con nombres alusivos a lugares representativos de la ciudad, entre los que destacó, el novillo nombrado "El buen gusto", recordando aquella desaparecida plaza de toros ubicada a tan solo unos metros de la centenaria plaza "San Marcos".

Héctor Gutiérrez volvió a expresar el toreo que atesora, de largueza y con temple, de buen gusto, desde el capote, metiendo los riñones para ejecutar el toreo a la verónica, acompañando con la cintura y naturalmente calando fuerte en los tendidos.

Aquella frase de "no hay quinto malo", en la quinta de temporada, no fue la excepción, y Gutiérrez encontró la formula perfecta para trazar una faena de altos vuelos, derechazos de gran manufactura, llevando largo, despacio y por debajo.

La faena comenzó a tomar altura, cuando la música acompañó al torero en su labor muleteril, quien abriendo el compás y abandonase, ligó tandas al grado de que algunos aficionados se pusieron de pie, y no obstante, comenzó la petición de la tan querida por la afición, “Pelea de gallos”.

Gutiérrez se dedicó a lo suyo, pues "El buen gusto", aunque no era bonito de hechuras, tenía mucha trasmisión y acometía a la muleta una y otra vez, cosa que no desaprovechó el torero de casa, quien sonriente volteaba a los tendidos en conjunción con los presentes.

Tras un pinchazo y una estocada entera, el novillo vendió cara la muerte, cosa que agradó a la afición quien tributó palmas hasta su deceso, finalmente el juez concedió una oreja del buen ejemplar de San Martín. Ante su primero, un novillo que no resultó fácil,  el de Aguascalientes mostró que tiene escuela y oficio, una faena que si bien no caló en los tendidos, si fue suficiente para solventar la papeleta.

El otro torero de Aguascalientes, Iván Hernández, se abrió de capa ante el primero de la tarde, dejando unas verónicas muy toreras.  Mientras que con la muleta, llevó a cabo una faena derechista, pues por el pitón izquierdo poco pudo hacer ante la mala condición del astado, que lo prendió de fea manera sin consecuencias mayores.

Luego de una estocada atravesada, todo terminó en silencio. Con su segundo, al cual salió a lidiar con un pantalón de mezclilla sobre la taleguilla rota, un ejemplar que poco colaboró, quedándose corto por ambos pitones, tuvo que cambiar los procedimientos para ponerse muy cerquita de los pitones.

Ante esa actitud, la afición agradeció el esfuerzo realizado por el torero, quien además de buenas maneras, también tiene valor para meterse entre los pitones; sin embargo, el novillo no dio el juego que se esperaba, ante la negativa del astado de embestir, tomó la espada para concluir una digna actuación. 

El español Alfonso Cadaval, se presentó ante la afición hidrocálida, los mejores momentos de su actuación, llegaron ante el primero de su lote, donde con el capote se gustó toreando la verónica. Con la muleta también consiguió buenos derechazos, lo mismo que con el toreo al natural.

Aunque el novillo era algo espión,  Cadaval no terminaba por aguantarle esas constantes miradas que daba el de San Martín, que a decir verdad, no se empleaba para la propuesta de toreo que planteó el hispano. Con el cierra plaza no lo dudó, y se puso rodillas cerca de los medios, para aquí sí, aguantarle una tanda por derecha que inmediatamente levanto los ánimos. Para su mala fortuna, el novillo se rajó y se refugió en la querencia, donde Cadaval trató de hacer faena.

Un ejemplar que algunos aficionados apreciaron y se manifestaron con el grito de ¡toro, toro!", quizá porque se le estaba toreando un tanto apresurado, pero el torero hacía su mayor esfuerzo, mismo que se vio mermado cuando llegó la hora de dar muerte a "Triana". Sin entregarse con la espada, y perdiendo la brújula por completo con la espada corta, le llegaron dos avisos desde el palco de la autoridad, que a poco estuvo de hacer llegar el tercero.

Ficha
Aguascalientes, Ags.- Plaza "San Marcos". Quinta novillada de la temporada. Casi lleno en tarde agradable y soleada. Seis novillos de San Martín de juego desigual y correctos en presentación, de los que destacó el 5o. por su emotividad y el cual fue premiado con la vuelta al ruedo. Pesos: 402, 397, 391, 418, 428 y 432 kilos. Iván Hernández (lila y pasamanería en blanco): Silencio y palmas. Héctor Gutiérrez (canela y oro): Palmas y oreja. Alfonso Cadaval (azul celeste y oro): Silencio y pitos tras dos avisos. Incidencias: Saludaron sendas ovaciones en banderillas Edgar Camacho y Jonathan Prado.






Compartir noticia



altoromexico

Medio de comunicación de actualidad taurina